El rosco de vino es el dulce más querido de nuestra casa y el que más se pide en Navidad. Lo elaboramos a mano en nuestro obrador de El Palo (Málaga) siguiendo la misma receta que empezó nuestro bisabuelo: masa tierna con vino, almendra y un rebozado de azúcar que se deshace en la boca.
Cada rosco va envuelto individualmente en su papel, así que conservan todo su sabor y son perfectos para tener en la despensa, sacar con el café o regalar.
- Formato: caja de 1 kg con roscos envueltos uno a uno.
- Ideal para: casa, sobremesas y regalos de Navidad.
- Conservación: en lugar fresco y seco, en su caja cerrada.